Guía de hierbas aromáticas de interior
Cómo mantener vivas las aromáticas dentro de casa con luz suficiente, macetas adecuadas, riego medido, abonado y cortes que no agotan la planta.
En esta página
Lo que vas a aprender
- Medir si tu ventana da luz suficiente para aromáticas
- Salvar una maceta de supermercado dividiéndola bien
- Elegir seis hierbas que aguantan de verdad en interior
- Regar sin pudrir raíces ni dejar la maceta seca
- Cortar de forma que la planta rebrote todo el año
Casi todo el mundo ha matado una maceta de albahaca del supermercado. Suele durar diez días: se pone mustia por la tarde, amarillean las hojas de abajo y el tallo acaba blando por la base. No es mala suerte. Las aromáticas de interior van muy bien si aceptás dos cosas: necesitan mucha más luz de la que creés y mucha menos agua de la que les das.
Por qué mueren las macetas de hierbas del supermercado
Una maceta de albahaca de supermercado no es una planta: son veinte o cuarenta plántulas apretadas en un tiesto de 9 cm, forzadas en invernadero con luz artificial y riego constante. Se venden como producto fresco, con dos semanas de vida útil prevista.
En casa fallan tres cosas a la vez: raíces que compiten en un volumen ridículo, luz de encimera y una turba que pasa de encharcada a seca en pocas horas.
Se pueden salvar, y merece la pena intentarlo:
- Dividí el cepellón en tres o cuatro grupos con las manos.
- Pasá cada grupo a una maceta de 12 a 15 cm con sustrato nuevo y drenaje.
- Recortá un tercio de la parte aérea para compensar la raíz perdida.
- Una semana con luz clara sin sol directo, regando poco.
- Después, al sitio más luminoso que tengas.
Sobreviven siete u ocho de cada diez divisiones si el tallo sigue firme. Si la base ya está marrón y blanda, es podredumbre y no se revierte.
Dónde ponerlas: la luz manda
La luz decide, muy por encima del riego o del abono. Las aromáticas mediterráneas quieren seis horas de sol directo, y eso en interior significa una ventana al sur o al oeste, sin persiana a media asta y sin visillo.
Dos detalles que casi nadie tiene en cuenta:
- La luz cae en picado al alejarse del cristal: a 50 cm hacia el interior queda la cuarta parte que en el alféizar, y esa diferencia separa una albahaca compacta de una espigada.
- El cristal filtra parte del espectro, y un doble acristalamiento bajo emisivo recorta más.
Si tu mejor ventana da tres o cuatro horas, sumá una lámpara LED de cultivo: 20 a 40 W a 25 cm por encima de las hojas, de 12 a 14 horas al día con temporizador. Y girá las macetas un cuarto de vuelta cada tres días, o crecerán torcidas hacia el cristal.
Las seis hierbas que más compensan en interior
| Hierba | Luz | Tamaño de maceta | Consejo de cosecha |
|---|---|---|---|
| Albahaca | 6 h de sol o LED | 2 a 3 L, 15 cm | Cortá el tallo sobre un par de hojas, no deshojes desde abajo |
| Perejil | 4 a 5 h | 3 L, 20 cm de fondo | Tallos exteriores a ras, dejá el cogollo central |
| Cebollino | 4 h | 2 L | Cortá a 4 cm del sustrato; rebrota en tres semanas |
| Menta | 3 a 4 h | 3 L, ella sola | Pellizcá las puntas para que no se alargue |
| Tomillo | 6 h, imprescindible | 1,5 a 2 L, ancha | Solo puntas tiernas, nunca la madera vieja |
| Romero | 6 h y aire fresco | 4 a 5 L | Ramitas de 8 a 10 cm, un tercio al año como máximo |
La albahaca es la más exigente y la más agradecida: con luz suficiente da hojas nueve meses. El romero tolera mal la calefacción; si tenés balcón, sacalo de abril a octubre. Cilantro y eneldo espigan demasiado rápido en interior.
Macetas, sustrato y drenaje
El error más frecuente después de la luz es la maceta decorativa sin agujero. Si te gusta el cubremacetas de cerámica, usá un tiesto de plástico dentro y sacalo para regar.
Tamaño mínimo real: 12 cm de diámetro para cebollino o tomillo, 15 cm para albahaca y 18 a 20 cm para perejil, que tiene raíz pivotante. Hay más volúmenes en tamaños de maceta para tomates, pimientos y aromáticas.
Dos mezclas cubren todo: para hoja tierna, 80 por ciento de sustrato universal y 20 de perlita; para las mediterráneas, 60 de sustrato, 20 de perlita y 20 de arena gruesa. El barro cocido pierde agua por la pared y va bien para tomillo y romero; el plástico retiene y es mejor para albahaca y menta.
Regar en interior sin ahogar las raíces
Sin viento y con poca evaporación, una maceta de interior consume dos o tres veces menos agua que en el balcón. Si trasladás la costumbre del exterior a la cocina, pudres raíces en un mes.
La regla práctica: metí el dedo unos 3 cm. Si está seco, regá; si está fresco, esperá un día. En verano y con buena luz, la albahaca pide agua cada dos o tres días, el tomillo una vez por semana y el romero cada diez días.
Regá en el fregadero hasta que salga agua por abajo y dejá escurrir diez minutos. Nunca dejes agua en el plato: es la primera causa de podredumbre. En invierno reduce la frecuencia a la mitad y alejá las macetas del radiador; el calendario está desarrollado en errores de riego en macetas.
Abonado y trasplante
El sustrato nuevo alimenta unas seis u ocho semanas; después, en un volumen tan pequeño, todo depende del abono. De marzo a septiembre, líquido equilibrado cada quince días a la mitad de la dosis. De octubre a febrero dejá de abonar, porque una planta abonada sin luz crece débil y alargada.
Trasplantá una vez al año, en primavera. Señales claras: raíces asomando por el drenaje, agua que atraviesa sin humedecer nada, o marchitez cada tarde por más que riegues. Subí un solo tamaño de maceta.
La menta es aparte: en un año llena el tiesto de rizomas. Dividila cada primavera, quedate con un tercio y renová el sustrato.
Cosechar para que la planta siga produciendo
Cortar bien no es solo recoger hoja: es la poda que define la planta durante meses. Nunca retires más de un tercio de una vez y cortá siempre por encima de un par de hojas o de un brote lateral, que es donde ramifica.
En la albahaca, cortá el tallo entero por encima del segundo par de hojas y de cada corte saldrán dos brotes. Si arrancás hojas sueltas de la base, la planta se estira, se queda con un tronco pelado y florece. Quitá las flores en cuanto asomen: al florecer, la hoja amarga.
El perejil se cosecha de fuera hacia dentro, a ras. El cebollino, a tijera, dejando 4 cm. Tomillo y romero, solo puntas verdes: una rama cortada en madera vieja no rebrota. Cosechar seguido es lo que mantiene joven a la planta.
Problemas habituales de las hierbas de interior
Tallos largos y hojas pálidas. Falta de luz, sin excepción. Acercá la maceta al cristal o poné LED, y recortá a la mitad para forzar brotes compactos.
Mosquitas negras sobre el sustrato. Esciáridos, que viven de la humedad superficial. Dejá secar los tres primeros centímetros entre riegos y poné trampas amarillas.
Punteado fino y telarañas en el envés. Araña roja, típica del aire seco con calefacción. Duchá las hojas y repetí cada cuatro días durante dos semanas.
Polvo blanco en la menta. Oídio por falta de ventilación. Aclará la mata, separá las macetas y no mojes la hoja al regar.
Costra blanquecina en la superficie. Sales del agua dura. Regá a fondo dos veces seguidas para lavarlas.
Hojas bajas amarillas con sustrato húmedo. Exceso de riego, no falta. Espaciá los riegos y comprobá el drenaje.
Con seis macetas bien situadas tenés hierba fresca todo el año, y anotar las fechas de corte y trasplante evita repetir errores. En Vegarden podés empezar gratis y registrar cada maceta.
Si una hierba de interior va mal, mirá la luz antes que el riego. Nueve de cada diez veces el problema está ahí.
Etiquetas
- hierbas
- interior
- ventana
- luz de cultivo